Por supuesto que el libro no se dedica exclusivamente a hablar sobre la educación superior venezolana. Existen otras cosas con las cuales no estoy de acuerdo, sobre todo en los neuróticos capítulos 7 y 8 donde Rangel se dedica a destapar "verdades". Por ejemplo, está la destrucción sistemática de la figura de Salvador Allende. Sé que muchas cosas son verdad, pero... ¿No es un poco cruel con el hombre, vale? ¿Será que para mi generación los crímenes de Pinochet y las novelas de Isabel Allende han absuelto al presidente chileno? Otro punto es Rómulo Betancourt. La verdad es que antes de emitir cualquier opinión prefiero leer más, pues siendo mi bisabuela medinista, mi abuela perezjimenista y mi papá comunista (en su juventud), te imaginarás qué papel juega Rómulo dentro del árbol político familiar...
lunes, 22 de octubre de 2007
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