La prensa nacional se nos ofrece predecible: El Nacional ofrece sólo un pequeño comentario acerca de la cantidad de turistas extranjeros que llegan a Vallegrande por el Che. En cambio, La Hojilla –me entero que existe un periódico del programa- y Vea se transformas en apologías del guevarismo. En La Hojilla el editorial de Mario Silva demanda que cada revolucionario sea como el Che, desinteresado y voluntario, con una moral altísima que se pierde por las nubes –así como el ego. Chávez es retratado como el nuevo interpretador del Sermón de la Montaña, un rabino que ha sabido entender los designios de Cristo, Miranda y Marx. El Che tiene virtudes de guerrero, sabio, filósofo, poeta, amigo, político, obrero, economista, líder… En ambos periódicos hay poemas de Neruda, Guillén, de varios desconocidos trovadores de la revolución. Al Che se le sufre y se le adora.
Como es típico, se empiezan a ajustar las características del hombre a moldes pre-establecidos: se compara al Che con el comandante ideal del libro El Arte de la Guerra de Sun Tzu. La apología es excesiva, abusiva. El Che es la encarnación de los valores de la excelencia humana: SABIDURÍA creadora, EQUIDAD radical, HUMANIDAD militante, VALOR extraordinario, DISCIPLINA revolucionaria. Un culto al jefe iluminado, al guerrero budista zen, que impresiona escuchar en Venezuela. La política se contamina de New Age. Iluminados, los guerrilleros de Sierra Maestra son los nuevos apóstoles terminando la batalla inconclusa de Jesucristo...
Luego en la noche aparece el Homenaje al Médico Socialista Heroico, primero en los canales del Estado –cada vez son más, y luego en cadena nacional. Todos los Ministerios para el Poder Popular de X… estaban en pleno. Un chiste de mal gusto es que el Minpopop de Salud es un Teniente Coronel. La trova cubana canta. Buenas voces, pero se les escucha falsos. Se entregan condecoraciones. En el rico simbolismo venezolano, antes el ideal del médico era cumplido por el Dr. José María Vargas. Hoy en día nadie se acuerda de Vargas y todo es el Che. ¿Qué hace la misión Che Guevara?
Chávez habla. El hombre tiene el atrevimiento de leer sus propios diarios de adolescencia: “mírenme, yo también escribí diarios como el Che”. ¿Hasta dónde puede llegar el desvarío de la egolatría? Luego dice también que el luchaba en la selva mientras los demás jóvenes de su generación bailaban en discotecas... pero no importa, pues "el presente es de luchas y el futuro nos pertenece". El martirio como salvación ética que se ve recompensada. Da escalofríos pensar que, en efecto, le dio resultados a Chávez. El ascetismo que ya discutíamos en el Che. La privación de los placeres será recompensada (en el caso de Chávez, con la fama y subsecuente presidencia y dominio absoluto de las instituciones políticas del país).
La lección del día: hay que ser como el Che. Es curioso que el himno de los niños cubanos sea seamos como el Che y no seamos como Fidel. Como el Che habrá muchos soñadores trasnochados y sacrificados, pero mandando sólo hay uno.





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